Dios
Padre: romería a la ermita.
Aunque antiguamente
había varias ermitas en el término municipal, éstas
se fueron arruinando hasta desaparecer. Pero la que había
en lo alto de la Sierra de Dios Padre, se reconstruyó y
se retomó la costumbre de celebrar la romería
en honor al Padre Eterno. Esta romería se celebra el
segundo lunes de Pascua y el hoy una de las fiestas locales
más importantes del año.


Se asciende
en procesión con vehículos hasta la
ermita que está en la zona más alta
de la sierra, y una vez allí, se celebra una
misa y se hace posteriormente una subasta de dulces,
bailes tradicionales y la degustación del
rico bollo de Dios Padre, suculentos asados, viandas
de la tierra y buenos caldos. Todo ello ante la
majestuosa imagen del Todopoderoso que vuelven
a bajar a la iglesia parroquial al concluir la
jornada festiva.
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Santa
Julita y san Quirico: santos patronos de Villanueva.
El día
16 de junio se celebra la onomástica de los santos
patrones de la localidad.
Una hermosa historia de
amor entre una madre y su hijo es la que hoy recordamos pero que,
por desgracia, tuvo un cruento final. Nuestros santos eran
madre e hijo, naturales de Licaonia (Turquía), pero que por su condición
de cristianos terminaron huyendo a Tarso de Cilicia (también
en Turquía). En esa ciudad, sin embargo, fue apresada la madre,
y con ella Quirico, que no era más que un pequeñuelo.
Condenada Julita al suplicio, parece ser que hicieron al niño
estar presente mientras su madre era azotada. Y tan fuerte era el llanto
del niño por los gritos de la madre que uno de los verdugos,
enfurecido, le dio un empujón que acabó con el pobre infante,
a consecuencia del impacto en el suelo de su tierna cabeza. A pesar
del terrible dolor que sintió Julita, como sólo una madre
lo puede sentir, no se retractó de su cristianismo, y terminaron
por cortarle la cabeza. Sus cuerpos fueron arrojados juntos a una fosa
donde tiraban a los malhechores. De allí los rescataron algunos
cristianos que les dieron sepultura, juntos ya madre e hijo para toda
la eternidad.
Coincidiendo casi con
el comienzo del verano, el pueblo se torna festivo por los cuatro
costados, celebrándose la tradicional misa en honor de los
santos y seguidamente competiciones deportivas, culturales, bailes
tradicionales, novillada y verbena popular por la noche. La fiesta
grande de Villanueva, a pesar de la fecha de celebración,
suele congregar a muchos vecinos venidos de otros lugares, así como
a las gentes de los pueblos de la comarca.

San
Cristóbal: Fiestas del emigrante.
A mediados del
mes de agosto y aprovechando la presencia de casi todas las
familias emigrantes, se celebra la fiesta local que congrega
a mayor número de concurrentes. A la tradicional procesión
de los vehículos para ser bendecidos por el sacerdote
y la misa en honor se San Cristóbal, sigue una serie
de actos festivos: competiciones deportivas, bailes populares,
verbenas... Todo ello animado por la alegría y la espontaneidad
de las distintas peñas que grandes y pequeños
organizan para la ocasión.