Un pueblo con raíces
La historia
de Villanueva de la Sierra es muy interesante. La comarca
fue ampliamente colonizada por Roma, como lo prueban dos lápidas
funerarias halladas en los alrededores del pueblo antes
del año 1608, ambas coronadas con el creciente lunar,
símbolo mortuorio. Parece que ambas inscripciones,
seguramente del siglo I, fueron trasladadas a comienzos
del XVII al Palacio Episcopal de Coria y actualmente se
desconoce su paradero.
Cuando
en 1199 Alfonso IX dé el castillo de Palomero a la orden de Santiago
precisa la finalidad: "para que lo pobleis vosotros y vuestros sucesores".
Se asiste de este modo al desarrollo del poblamiento de la zona, cuya exclusiva
finalidad es económica. Así, aparecen citados, entre otras
poblaciones (algunas ya desaparecidas) Aldeanueva,
que hoy se relaciona con la actual Villanueva de la Sierra. Esta es, por
tanto, la primera referencia escrita que tenemos del actual enclave de
la localidad. Y que su fundación es debida, como el resto de los poblados
de la zona, a la reconquista cristiana de los siglos XII y XIII.
Villanueva
de la Sierra dependió siempre de la Diócesis de Coria y fue
Cámara
del Obispo, de ahí su antiguo nombre de Villanueva del Obispo.
Se sabe, asimismo que perteneció,
en calidad de Señorío al Conde de Encinas. En el año
1588, según el censo que mandó elaborar el prelado cauriense
don Pedro García de Galarza, tenía 150 vecinos. A mediados
del siglo XIX, como indica Pascual Madoz, poseía un censo de 350 vecinos,
equivalentes a 1917 almas. Durante el siglo XX, la villa ha visto decrecer
progresivamente el censo de su población hasta los 650 vecinos que
hay actualmente.
Un acontecimiento
importante en la historia de Villanueva de la Sierra sucedió el martes
de carnaval de 1805 cuando el cura párroco del pueblo, don Ramón
Bacas Roxo, junto a unos vecinos, plantó unos álamos en el
Egido, quedando establecida así la que desde entonces se conoce como Fiesta
del Arbol. Es, por tanto, Villanueva la primera población
en el mundo en festejar y homenajear al árbol. Dicha
fiesta estuvo sumida en el olvido durante mucho tiempo, hasta que los
escolares, junto a sus maestros la recordaron en la década de los 60 y, posteriormente
se regularizó su celebración a partir de los 80. Hoy día
es una de las celebraciones más importantes del calendario local junto
a la fiesta de los santos patrones Santa Julita y Quirico o
la romería en honor a Dios Padre.
La guerra
de África dejó su secuela en el pueblo con la muerte del joven
soldado Inocencio Rubio, hijo único de un acaudalado terrateniente
de la localidad, que en recuerdo de su amado hijo, mandó erigir
en un lugar de su propiedad una estatua que hoy se encuentra enclavada
en el Grupo Escolar, mirando hacia el pueblo natal del malogrado
soldado (foto de arriba).
Villanueva
de la Sierra ha dado a la historia de Extremadura y de España personajes
de gran relevancia tales como don Francisco Gutiérrez, conquistador
de América junto a otros muchos extremeños; don
Antonio Oliveros, redactor junto a otros del reglamento de
las Cortes de Cádiz; don Laureano
García Camisón,
médico de Cámara del Rey Alfonso XII; y don
Modesto Durán Corchero, diputado a Cortes y senador
a finales del pasado siglo.
Actualmente,
Villanueva de la Sierra, asociada junto al resto de municipios de la Comarca
de la Sierra de Gata, además de continuar con su explotación
agraria con nuevas maquinarias y tecnología, está sufriendo
una paulatina transformación y modernización. Por una parte,
tras la remodelación de la carretera EX-204, se está abordando
la de la EX-205 que une el municipio con el resto de la comarca y a ésta
con Hervás. De esta forma también se pretende fomentar el turismo
rural y dejar así de ser simple nudo de comunicaciones o lugar
de paso para visitantes y turistas.
Por otra
parte se han mejorado algunas infraestructuras, como son las mejoras en el
suministro eléctrico, los arreglos en el Grupo Escolar y el
Cuartel de la Guardia Civil, el acondicionamiento del Cementerio
o el abastecimiento de agua por medio de un trasvase desde la cara
sur de la sierra y la recogida de aguas en el lugar de la Mata del
Santo.
También
se han construido unas viviendas sociales, una residencia para mayores y
se ha dotado de calefacción el Punto de Atención Sanitaria Continuada
cuyas instalaciones están en esta localidad.
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